La sabiduría nos persigue, pero nosotros corremos más rápido.

(Inscripción de un autor anónimo en una de las murallas de la ciudad)

Porqué escoger esta frase y no otra de las miles de frases célebres que existen y de personalidades que han marcado la historia del pensamiento como puede ser Sócrates, Quevedo, Rousseau, Sartre entre otros muchos que me vienen a la mente…Pues bien, porque la sabiduría puede residir entre cualquiera de nosotros a condición que nos abramos hacía ella por muy incomoda que sea, por muy impertinente a veces o por muy orgullosa, pero siempre tan imprescindible y tan difícil de alcanzar y de seducir…

Voy a intentar no correr tan rápido, coger el paso de la sabiduría y andar al lado o al menos pedirle el permiso de hacerlo. Por ello empezare a compartir mis pensamientos respaldada por el autor anónimo…

sábado, 20 de febrero de 2010

Los ricos herederos de savoir être y savoir vivre

Estoy bastante acostumbrada a oír decir de mi que mi forma de ser invita a pensar que actúo como si fuese una “rica heredera”… Y cierto es que soy “rica heredera” de mis orígenes, de mi educación, de mis antepasados, la riqueza duradera en realidad y que puede perpetuarse si la inculcas en los demás… Pero los que me dicen con medio bromita esta frase no van por ahí, de hecho creo que ni sabrían identificar la riqueza con algo fuera de lo material… En realidad confunden una vez más los conceptos y por consecuencia tergiversan la realidad… Y es que tengo mi propio estilo, elegancia, saber estar y saber vivir… lo que en francés se denomina “savoir vivre”… No me gusta ir por la vida hecha una piltrafilla, me siento mujer y me gusta usar todos aquellos atributos que ayudan a una mujer en su esencia pura femenina a resaltar este lado seductor, algo provocador, sensual y misterioso… Claro que también depende del entorno, de la gente que te rodea, pero hay unos mínimos a los cuales nunca podría renunciar… como puede ser un toque de un perfume sutil y evocador… una joya que salte a la vista y a la vez esté discreta en su esplendor…

A estas personas suelo decir que sé estar y disfrutar de lo que tengo y eso se me nota en la cara, en mi sonrisa, en mi forma de ser y ver el mundo… una forma muy abierta que admite todo tipo de posibilidades y no juzga…

Y luego pienso que hay muchos ricos (materialmente) herederos de sus papás que van por la vida sin estilo ni gracia, sin sesos ni cultura, dicen frases aprendidas u oídas en algún foro y que creen que puede quedar “guai” y en realidad son los pobres snobs que no tienen estilo propio ni personalidad como tal… Estos son los que van en masa vestidos de la misma forma, los que llevan las mismas joyas, compradas casi siempre en las mismas tiendas o “mercadillos de lujo” que de vez en cuando ofrecen las marcas en alguna suite de algún hotel de lujo, huelen al mismo perfume y llevan el mismo corte de pelo y de mirada…

Los verdaderos bons vivants son pocos hoy en día, los que saben captar la atención, los que entran en una habitación, sala, espacio abierto y entre una multitud atraen todas las miradas hacia ellos… ¿Y sabéis por qué? Porque hay algo en sus movimientos, miradas, gestos, forma de vestir que sugiere mucho más allá de una simple apariencia, de unos simples toques de riqueza material… ¿Estilo propio? ¿Personalidad que desborda? ¿Gusto sin gritos…de la última pasarela de turno y poco importa si queda bien o es de gritar pero a pulmón lleno de susto visual?... creo que si y luego, una vez la atención visual cautivada, saben continuar despertando el interés… intelectual… sine qua non por muy estiloso que vayan, tendrán el mismo efecto que un champagne cuyas burbujas se desvanecen, pero antes de llegar al paladar…

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