No soy feminista tal como entienden el feminismo las féminas tipo Bibiana Aído (¡Dios me libre!) que además de no poder unir dos frases coherentes juntas, confunden la libertad de una mujer dentro de una sociedad moderna con falso igualitarismo de masas de sexo femenino que desgraciadamente para empezar ni siquiera aprovechan su condición de mujer en un mundo moderno. Las féminas tipo Bibiana Aído además de no poder unir dos frases coherentes juntas (sé que ya he usado la frase, pero es que lo de está señora merece ir a “bis” cuando se trata de su incultura y ignorancia), no son capaces de distinguir edades ni condiciones fisiológicas, biológicas, sociológicas y educacionales que tiene una persona de sexo femenino a lo largo de su vida… de allí que confunden a una niña/adolescente de 14 años y la llaman mujer… y le dan “derecho” a decidir sobre su cuerpo… es decir, con quien follar (ya que no se trata de amor y ni siquiera de sexo bien vivido tampoco).
Sé que suena crudo, pero es la cruda realidad del feminismo atroz (o tengo que decir precoz) de nuestros días…
La pena es que a las feministas precoces no las enseñan ni las educan para que tengan un mínimo de respeto hacia su propio cuerpo y hacia su condición de sexo femenino…
No las educan, las sueltan en la naturaleza y a follar, total como hay pastilla de “día después”, todos contentos…(y no voy a entrar en la materia de los padres, porque estos si que no se salvan, menudos educadores de las generaciones futuras)….
La educación no comienza con el hecho de llamar a una mocosa “mujer”; lo siento, pero para llegar a ser una mujer hay que pasar por unas vivencias y experiencias y además sentirlo y exhibirlo. Y no todos los seres de sexo femenino, aun si llegan a la edad biológica de llamarse mujer, pueden pretender aspirar a tal elevada distinción.
Luego estas mismas féminas se sorprenden cuando nadie les respeta, ni muestra ningún interés en comportarse con ellas de forma educada y me refiero a los del sexo opuesto, es decir, masculino. Ojo, tampoco todos los especímenes de este sexo son merecedores de llamarse “hombre”. A muchos les quedaría bien, e incluso sobraría, la denominación de “macho” y no precisamente por aquello de “latin lover” sino por aquello de panza cervecera, hábitos de un besugo y ningún signo de educación ni comportamiento en general y en concreto con las mujeres… (aun si en su mayoría son tal para cual)…
Para terminar esta pequeña crítica un ejemplo de la vida real… metro de Madrid. Entro con una amiga y hay un asiento libre… pues casi empujándome de malas maneras, entra un hombre joven y planta el culo en el asiento… Como no me quedo callada (lo siento, pero aun si en muchas ocasiones es tarde para educarles, al menos hay que hacerles llegar un mensaje y de preferencia en su propio lenguaje), dije en voz suficientemente alta como para que se me oyera en medio vagón que al pobre seguramente le pesarían los testículos (eso sí, muy educada yo y con una sonrisa de conquista total)…. Al menos reaccionó y se levanto dejándome el asiento… y hasta allí bien, al no ser que al lado mío un niña de estas precoses de la pastilla le preguntó al hombre joven que ¡si quería sentarse!!!!
Pues que luego no se queje que no la respetan, o que la maltratan…ella solita…
martes, 24 de agosto de 2010
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