Estoy oyendo voces femeninas en francés y en ruso… voces graves, rotas y muy aterciopeladas. Voces que evocan mucha fuerza de vivir, de amar, de dar y saber recibir… Voces de mujeres que conocen su valor y que en su intimidad quieren ser amadas, protegidas y valoradas… Mujeres de verdad, con sentimientos puros, sin miedo de destaparlos, de hablar de ellos, de sus deseos, de sus sueños y qué importa si son sueños que quizá nunca llegarán a ser la realidad… lo importante es tener el valor de soñar, quiere decir que tienen los ojos bien abiertos…
Mujeres que no tienen miedo de dejarse llevar por los hombres, que no tienen miedo de entregarse, de confiar… no sé si al leer estas líneas alguna mujer pensará que lo que proclamo es la vuelta a la edad media, si es así no saben entender lo que quiero decir, ni lo que quiero trasmitir… creo que las mujeres hoy en día están tomando un camino algo equivocado. Están confundiendo lo que es ser una persona y lo que es ser una mujer…
Soy una persona, quiere esto decir que, como cualquier otra, tengo cerebro e inteligencia, capacidades (limitadas o no), ambiciones, expectativas, desarrollo profesional, vida que vivir y realizarme como persona (a la medida de lo posible y según mis objetivos)… Allí soy igual a cualquier otra persona sea cual sea su sexo… y esta parte de emancipación verdadera no la renunciaré nunca…
Soy una mujer, quiere esto decir, que, como mujer que soy, quiero atención, consideración, protección, deseo y pasión, dejarme llevar, confiarme a un hombre, seducir, gustar… como mujer que soy tengo mi lado sensible y sensual que me gusta mostrar…
Soy persona en mi vida profesional, soy mujer en mi vida privada y me siento bien…
Echo en falta mujeres que piensen como yo. Veo alrededor mío féminas que creen que revindicando un feminismo atroz que rechaza todo tipo de distinción entre sexos son iguales que los hombres… pues no, señoras, sois patéticas, porque estáis perdiendo vuestras armas de mujer, en vuestra lucha de igualitarismo no alcanzáis las cualidades de una persona y nunca llegaréis a ser un hombre… (Dios nos libre además)…
Ayer en mi clase de baile presencié un fenómeno que se da mucho a diario y es el miedo a ser el sexo “débil”… Bailo bien o al menos creo que lo hago mejor que mis compañeras de baile… Creo que además el profesor piensa lo mismo, aun si me queda mucho por aprender y pienso seguir, ya que el baile a una mujer es como el aroma a una flor… Pues cuando el profesor intentó explicar a mis compañeras que el principal motivo por el que yo bailo mejor que ellas es que me dejo llevar y estoy dispuesta a tomar el siguiente paso confiando en el hombre que me lleva, la reacción de estas damas fue que decir esto es un machismo puro … La verdad es que me esperaba cualquier otra cosa menos esta tontería de machismo que no viene al cuento. Pero luego pensando ya de vuelta a mi casa y repasándolas mentalmente, incluso tuve el momento de compasión de decir “pobrecitas, así vivirán sin disfrutar de su condición de mujer”… Por otra parte me alegré egoístamente, ya que cuantas más mujeres rechacen su condición de mujer, más llamamos la atención las que sí somos y nos sentimos de verdad orgullosas de pertenecer al sexo débil que en su debilidad tiene la fuerza irresistible…
sábado, 22 de mayo de 2010
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